miércoles, 19 de diciembre de 2007

nena

La noche triste se escapa
cuando mis dedos se acercan a tu cintura.
No hay nubes solas ya.

Me abrigo con tu mirada frágil y te beso
nuestras manos se atraen por la sangre
nuestros sueños que comulgan inconscientes nos acercan mas al cielo.

Abrazados llegamos a mezclar nuestras almas
y tu aliento que es vida de mi vida me enamora mas
y me enamoro mas de tu voz y de tu nombre
y le grito al cielo sin estrellas que no te refleja
que me regale alas y me reciba en su reino
y atravesando las nubes solas
escoltado por los Ángeles del amor
luchando me veo contra las noches tristes
Y ya no será solo este sueño
Sino tus manos reales
Y entonces, solo entonces
Podré morir junto a tu alma.

sábado, 15 de diciembre de 2007

Relatos de un desconocido ( capitulo v )

ENERO
Ya casi todos habían caído. Estaban metidos en las carpas. Algunos tirando, otros durmiendo, yo luchando con enero, con la noche y con la hermana de Gianella que iba apareciendo ante mi vista, como un sortilegio al ritmo del amanecer. Cuando de pronto se acerca un vecino de una carpa contigua y comienza a molestar a mi amiga. Yo trato de disuadirlo pero el insiste, esta totalmente ebrio, trata de agarrarle el trasero, entonces yo me paro ebrio también y le doy un empellón, el se me abalanza pero esta mas borracho que yo y le tiro un puñetazo, lo derribo, el era mas grande y era casi una lucha David Goliat, el se quiere parar y de repente aparece otro en la escena, es su amigo, trata de defenderlo pero ya salieron mis hermanos y Dalí que es mas grande que todos y se abalanzan contra el amigo defensor, lo patean como pelota de playa, lo bañan en sangre, yo sigo luchando con el causante de todo, mi amiga grita, yo pierdo el sentido, la mezcla de tequila, cerveza, ron y arena me producen diablos azules, lo agarro en el suelo, lo sujeto del cuello, lo apretujo para matarlo, el no tiene reacción, yo aprovecho, lo sigo apretujando, en realidad quiero matarlo, no me comprendo, no me conozco, lo veo agonizar bajo mi yugo despiadado, estoy indómito, inexorable, implacable. Me empiezan a gritar que lo deje. Me envilezco. Le aprieto mas el cuello, lo vas a matar !! escucho entre eneros y despertares. Todo lo veo azulado como el color de los sueños. Lo sigo matando. Lo suelto inerte. ya estas muerto cabrón!! le grito ya estas muerto!! se murió!! le digo con frialdad a ella ya esta, se murió, se acabo su fiesta!! grito con sorna a los cuatro vientos y la mañana consagrada ilumina el cuerpo azulado que yace mezclado de arena y de trago tirado en pleno enero.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Relatos de un desconocido ( capitulo IV )

FOGATA
Así empezó la algarabía con bombardas fuegos artificiales que se lucían en la distancia, sonidos de fiestas lejanas. Salud, salud, tequila o ron, no!! yo quiero chela: tragos al escoger. pásame la sal y el limón, ritual de tequila y las horas que no perdonan y la fogata encendida como una divinidad a la que todos le rendimos pleitesía, por su calor incondicional, por su luz cegadora. La fogata era el centro de donde estallaba la diversión, salud, salud!! y ahora tequila con arena. Se pierden los sentidos. La hermana de Gianella, a quien conocí esa noche se ponía mas linda y la deseaba más, conforme pasaban las horas y el tequila me favorecía al querer decirle cosas bonitas, viva México!! también, aunque la noche me ganaba, porque enero quería ver la luz del alba y yo la estiraba mas con el pensamiento y no te vayas noche de despedida, noche de bailanta, no te la lleves ni te lo lleves a Dalí, que saltaba eufórico, redimido por la noche febril. Yo me enamore de ella y de su noche vencida. Ella parece que lo empezó a entender hasta que ocurrió lo inesperado. continua

martes, 11 de diciembre de 2007

Relatos de un desconocido ( capitulo III )

campamento
Habían también fiestas apócrifas como la de halloween( noche de brujas) una celebración alienada que provenía de los gringos y que este país de copiones había heredado. Estas fiestas se celebraban con disfraces. Yo nunca fui a una. Jamas hubiera ido a una fiesta disfrazado de nada, ni aunque supiera que todo la noche voy a estar oculto por el disfraz y nadie nunca va a saber quien soy, ni así lo haría, porque solo de pensar que todo el mundo se de cuenta que el pato donald o el bart simpson o la drack queen soy yo me paltea.
También estaban las fiestas de despedida donde se mezclaba la alegría y la tristeza. Yo estuve en varias, ahora se me viene a la cabeza una muy especial que recuerdo con mucha nostalgia. Fue la de mi amigo Dalí, aunque la despedida real fue en el esperado año nuevo del 2000, porque como el se iba la primera semana de enero de ese año, entonces era un buen motivo para celebrar doblemente ese año nuevo.
Nos fuimos al sur, a puerto viejo exactamente, a unos 43 kilometros al sur de lima. Fuimos con mis hermanos, primos, amigos y amigas, abastecidos con un arsenal de tragos, comida, cigarrillos y mucha leña, para soportar la fría noche marina del nuevo enero. continua

jueves, 6 de diciembre de 2007

Relatos de un desconocido ( capitulo II )

En estas fiestas llamadas tonos también, comencé a dar mis primeros pasos de baile, mis primeros piquitos a las chicas. Tome mis primeros tragos, fume los primeros puchos. Yo era muy callado y extremadamente tímido y las chicas avispadas se aprovechaban de eso y de mi inocencia. Me sacaban a bailar y me sacaban del local también, como aquella vez en que Patty me llevo -con el pretexto de que la acompañe a comprar cigarrillos, y caramelo de menta( era una señal de que quería algo mas)- a la ladera del río, que era una zona oscura y el escondite ideal para los encuentros furtivos y apasionados de la época. Patty lo sabia y seguramente ya conocía muy bien el terreno, porque me llevo con suma frialdad y tranquilidad por un camino que parecía haberlo recorrido muchas veces y me empezó a besar con pasión sin decirme nada, mientras yo iba descubriendo el paraíso jugueteando con sus grandes tetas y sus duros pezones excitados como toda ella y desesperado por abrirle la blusa que ella misma se abrió al tiempo que me decía que me la tire, yo obviamente nunca me había tirado a nadie y no entendía su idioma así que hasta allí llego ese fallido encuentro sexual. Yo me fui con una sonsación rara. Con el sabor de su aliento en mi boca. Un sabor a licor barato. Medio cojudo por haber estado a punto de tirar y dispuesto a no contarle a nadie, pero a nadie, que me había besuqueado a la chica mas fea de la escuela...

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Relatos de un desconocido ( capitulo I )

Comencé a escribir un sábado por la noche. Me agrada la idea de que sea así, aunque en realidad esa era la época en que la tradición de los sábados -fiesta, ofrendar nuestro sagrado sueño, despertar a la madrugada y encontrar al inmaculado amanecer del domingo al ritmo del desenfreno, del licor, de la música virulenta, el tabaco y el bullicio- se había terminado para mi. Esa era una forma revolucionaria según yo, de entregarme en cuerpo y alma a la soledad.Recuerdo mucho las antesalas de las fiestas, aunque hay que diferenciar los tipos de fiestas primero. Estaban las clásicas fiestas de cumpleaños, las fiestas sociales para recaudar fondos pro bolsillo, y también las fiestas prepromoción que hacían en mi colegio y en todos los colegios de esa época que y se realizaban para poder solventar el viaje y la fiesta de promo. Las hacíamos en locales grandes con las primeras luces sicodelicas que se vieron por aquí. la famosa lila, un tubo fluorescente que tenia el efecto de desfigurar los rostros y originaba que se burlen los unos de los otros. Estaba también la cortadora, una intensa luz blanca y rutilante que generaba un ambiente electrónico y virtual, además del humo que olía a chocolate y asfixiaba a los chicos que apenas empezaban a descubrir estas historias nocturnas.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

JORNADA FINAL

Otra jornada de duro trabajo había llegado a su fin. Sentía mi cuerpo desfallecer mientras avanzaba lentamente, sumergido en una noche diáfana. El camino era el de siempre en las horas finales. Apenas el sonido lejano de algún automóvil que no se hacia visible, mientras mis pasos cansados removían la tierra inerte. El sendero me absorbía a esa hora de luna llena, debía refugiarme pronto en mi guarida, uno nunca sabe cuando aparecerán y hoy tengo un temor y un presagio especial. Hoy me han remunerado y tengo las medias llenas de billetes, allí no te lo encontraran, me han dicho, espero que no, pienso yo, porque ya están aquí. Han caído del cielo como ángeles del infierno. Ahora me rodean, danzantes de cuchillos, parecen haberse reflejado en mi miedo, también están asustados, pero lo ocultan tras el resplandor de sus espadas asesinas. Con amagues acechantes se empieza a cerrar el circulo. Se miran, intercambian códigos, la señal esta dada. Empieza una nueva jornada de lucha, de sobrevivencia, en esta caverna de salvajes; el núcleo de la sordidez, donde alguna vez aparecí desconocido, como un sortilegio lleno de paz, de ilusión y ahora después de tanto tiempo me siento cansado, harto de la lucha sin sentido, de la repetición infinita... y ahora se escapa la madrugada, con sus sueños, con mi vida en el puerto saliendo antes que el sol a buscar pescado con mi viejo que aparecía entre las sombras del alba... pero no hay tiempo para sueños ni melancolía, porque ya estoy bregando en la calle macilenta. La pelea es una costumbre para mi, me sale como un acto natural; pero ellos son muchos y pelan los dientes como perros salvajes. Apenas logro ver sus manchas, sus ojos vacíos. Sonríen, pero no creo que tengan sonrisa. Me acuchillan inexorables, despiadados, danzantes de la muerte, yo trato de sobrevivir como siempre, como si la sobrevivencia se tratase de una rutina. Estoy agazapado, se burlan de mi agonía; soy un toro en el ruedo de la muerte, humillado, indefenso. Me estoy muriendo al ritmo de su danza asesina, sucia, vil. Por fin he expirado, les doy la razón para que se larguen de mi muerte, pero ellos presienten que es un subterfugio, ellos lo saben, lo saben todo y me respiran en la soledad absoluta de mis ojos cerrados y puedo ver su mirada virulenta cayéndome en la muerte resignada y apenas logro sollozar porque recupero el sueño, el de la madrugada, el de las sombras del alba, del puerto y de la pesca antes del sol que esta vez me atraen en su burbuja de nostalgia y me introducen en la forma mas dulce de la muerte...

miércoles, 31 de octubre de 2007

YO NO CELEBRO HALLOWEEN

No celebro Halloween porque hasta ahora nadie me ha explicado exactamente que es lo que se celebra, noche de las brujas ?, noche de los muertos ? en fin, da lo mismo, es una fiesta de lo oscuro y todo lo relacionado con la oscuridad.

No celebro porque estoy cansado de ver gente disfrazada sin ser necesario un disfraz. Porque veo a niños creciendo con la idea nefasta de una celebración apócrifa, guiados por un falso tradicionalismo que les dicta que deben recorrer las calles mendigando golosinas al grito unisono de una palabra que ni siquiera saben que es lo que significa, ! Halloween !

No celebro porque no soy de los que buscan cualquier pretexto para pegarse una rumba de padre y señor mio o vulgarmente dicho " una bomba ", aumentando descomunalmente las arcas de las empresas cerveceras.

No celebro Halloween porque sobre todo atenta contra la festividad mas importante de nuestro acerbo criollo, menoscabando nuestra cultura popular.

No celebro finalmente porque prefiero ser del baile de los que sobran, de los excluidos, de los hijos predilectos de la guitarra y el cajón, de los jaraneros de pura cepa, de los parroquianos de la lima antigua, que matan octubre con vino tinto y pisco cholo en algún rinconcito de mesas cansadas y vetustas, cantando cholo soy y no me compadezcan.

YO CELEBRO EL DIA DE LA CANCION CRIOLLA

Celebro el día de la canción criolla porque me siento mas peruano incluso que en fiestas patrias. Porque recuerdo la casa de quincha de mi bisabuela y su tallarín con pichón al ritmo de los embajadores criollos. Porque puedo caminar por la lima tradicional y cotidiana y recorrer sus calles festivas comiendo picarones y arroz zambito al paso en medio de pintorescas calles moradas y milagrosas y al final de la tarde recalar en el místico bar cordano.
Celebro este día porque puedo sacar mi guitarra y mi cajón mas peruano que la papa rellena y cantarle a ellas "pero regresa, para llenar el vacio que dejaste al irte, regresa, regresa aunque sea para despedirte..." Lo celebro porque aun estando fuera del país lo he hecho, mirando el atlántico en una noche de jodida nostalgia, me he dormido escuchando, "todos vuelven" de Felipe Pinglo

lunes, 22 de octubre de 2007

FIN DE LA HISTORIA


Pero pronto también escuchaba risas,que recalaban en las afueras de mi casa donde se prolongaba la cita con largas bancas de madera que decoraban la fachada. Los tragos baratos iban y venían por una ruta indescifrable de gente anónima. El café caliente le daba aires festivos a la cita y la suculenta y generosa comida que repartieron, termino por demostrarme que la única persona que sufrió realmente fue mi madre porque para todo el resto el velorio se había convertido ya en un festín.

Ahora estoy completamente seguro de que jamas quisiera terminar mi vida metido en una de esas cajas de mierda, salvo que haya una en forma de guitarra lo cual dudo mucho, pero bueno lo haría por dejar un pequeño aporte a la creatividad, total después de muerto ya no me importara mucho lo que hagan con la deplorable masa celular y huesuda que me sirvió para hacerme visible en esta historia.

lunes, 8 de octubre de 2007

Quem dii diligunt, adolescens moritur


He regresado la vista derepente para observar a una niña que parece no entender nada de lo que esta pasando. Yo tampoco entendía muy bien cuando regrese una tarde como cualquier otra y vi la brillosa caja donde yacía el cuerpo inerte de mi abuelo materno y paternal, estacionado en medio de la sala y escoltado por cuatro velas gigantes y artificiales.
Me asustaba mas que otra cosa ver llorar a mi madre con tanto desconsuelo y aflicción. Los niños no tenemos la capacidad de entender porque puede doler tanto la muerte porque todavía no sentimos apego a los beneficios mundanos de la vida.


VIVIR ES SOÑAR, MORIR ES DESPERTAR...


Otra vez estoy atravesando la calle vieja, escrutando la repetición infinita de las vetustas casas de mi niñez. Enfrentándome con timidez al mundo y a sus submundos grotescos.
La soledad me acaricia con su manto gris. Me protege. Me enseña a despreciar todo lo que me rodea.
Hoy ha muerto alguien en el barrio y la mañana gris ya no puede estar mas gris.
Al pasar he mirado con el rabillo del ojo y he sentido la atmósfera de la soledad tibia como escalofrío. El vapor de las lágrimas consumidas, los arreglos de flores metalizados que representan a la gelidez inclemente e inexorable de la muerte.
He tratado de involucrar a mi radical antagonismo para pasar de largo como un rayo sin luz y no consolar a nadie porque creo firmemente en la inutilidad de estos rituales que no sirven sino para prolongar la tristeza y la angustia que causa la separación física de las personas que queremos.