miércoles, 31 de octubre de 2007

YO NO CELEBRO HALLOWEEN

No celebro Halloween porque hasta ahora nadie me ha explicado exactamente que es lo que se celebra, noche de las brujas ?, noche de los muertos ? en fin, da lo mismo, es una fiesta de lo oscuro y todo lo relacionado con la oscuridad.

No celebro porque estoy cansado de ver gente disfrazada sin ser necesario un disfraz. Porque veo a niños creciendo con la idea nefasta de una celebración apócrifa, guiados por un falso tradicionalismo que les dicta que deben recorrer las calles mendigando golosinas al grito unisono de una palabra que ni siquiera saben que es lo que significa, ! Halloween !

No celebro porque no soy de los que buscan cualquier pretexto para pegarse una rumba de padre y señor mio o vulgarmente dicho " una bomba ", aumentando descomunalmente las arcas de las empresas cerveceras.

No celebro Halloween porque sobre todo atenta contra la festividad mas importante de nuestro acerbo criollo, menoscabando nuestra cultura popular.

No celebro finalmente porque prefiero ser del baile de los que sobran, de los excluidos, de los hijos predilectos de la guitarra y el cajón, de los jaraneros de pura cepa, de los parroquianos de la lima antigua, que matan octubre con vino tinto y pisco cholo en algún rinconcito de mesas cansadas y vetustas, cantando cholo soy y no me compadezcan.

YO CELEBRO EL DIA DE LA CANCION CRIOLLA

Celebro el día de la canción criolla porque me siento mas peruano incluso que en fiestas patrias. Porque recuerdo la casa de quincha de mi bisabuela y su tallarín con pichón al ritmo de los embajadores criollos. Porque puedo caminar por la lima tradicional y cotidiana y recorrer sus calles festivas comiendo picarones y arroz zambito al paso en medio de pintorescas calles moradas y milagrosas y al final de la tarde recalar en el místico bar cordano.
Celebro este día porque puedo sacar mi guitarra y mi cajón mas peruano que la papa rellena y cantarle a ellas "pero regresa, para llenar el vacio que dejaste al irte, regresa, regresa aunque sea para despedirte..." Lo celebro porque aun estando fuera del país lo he hecho, mirando el atlántico en una noche de jodida nostalgia, me he dormido escuchando, "todos vuelven" de Felipe Pinglo

lunes, 22 de octubre de 2007

FIN DE LA HISTORIA


Pero pronto también escuchaba risas,que recalaban en las afueras de mi casa donde se prolongaba la cita con largas bancas de madera que decoraban la fachada. Los tragos baratos iban y venían por una ruta indescifrable de gente anónima. El café caliente le daba aires festivos a la cita y la suculenta y generosa comida que repartieron, termino por demostrarme que la única persona que sufrió realmente fue mi madre porque para todo el resto el velorio se había convertido ya en un festín.

Ahora estoy completamente seguro de que jamas quisiera terminar mi vida metido en una de esas cajas de mierda, salvo que haya una en forma de guitarra lo cual dudo mucho, pero bueno lo haría por dejar un pequeño aporte a la creatividad, total después de muerto ya no me importara mucho lo que hagan con la deplorable masa celular y huesuda que me sirvió para hacerme visible en esta historia.

lunes, 8 de octubre de 2007

Quem dii diligunt, adolescens moritur


He regresado la vista derepente para observar a una niña que parece no entender nada de lo que esta pasando. Yo tampoco entendía muy bien cuando regrese una tarde como cualquier otra y vi la brillosa caja donde yacía el cuerpo inerte de mi abuelo materno y paternal, estacionado en medio de la sala y escoltado por cuatro velas gigantes y artificiales.
Me asustaba mas que otra cosa ver llorar a mi madre con tanto desconsuelo y aflicción. Los niños no tenemos la capacidad de entender porque puede doler tanto la muerte porque todavía no sentimos apego a los beneficios mundanos de la vida.


VIVIR ES SOÑAR, MORIR ES DESPERTAR...


Otra vez estoy atravesando la calle vieja, escrutando la repetición infinita de las vetustas casas de mi niñez. Enfrentándome con timidez al mundo y a sus submundos grotescos.
La soledad me acaricia con su manto gris. Me protege. Me enseña a despreciar todo lo que me rodea.
Hoy ha muerto alguien en el barrio y la mañana gris ya no puede estar mas gris.
Al pasar he mirado con el rabillo del ojo y he sentido la atmósfera de la soledad tibia como escalofrío. El vapor de las lágrimas consumidas, los arreglos de flores metalizados que representan a la gelidez inclemente e inexorable de la muerte.
He tratado de involucrar a mi radical antagonismo para pasar de largo como un rayo sin luz y no consolar a nadie porque creo firmemente en la inutilidad de estos rituales que no sirven sino para prolongar la tristeza y la angustia que causa la separación física de las personas que queremos.