jueves, 6 de diciembre de 2007

Relatos de un desconocido ( capitulo II )

En estas fiestas llamadas tonos también, comencé a dar mis primeros pasos de baile, mis primeros piquitos a las chicas. Tome mis primeros tragos, fume los primeros puchos. Yo era muy callado y extremadamente tímido y las chicas avispadas se aprovechaban de eso y de mi inocencia. Me sacaban a bailar y me sacaban del local también, como aquella vez en que Patty me llevo -con el pretexto de que la acompañe a comprar cigarrillos, y caramelo de menta( era una señal de que quería algo mas)- a la ladera del río, que era una zona oscura y el escondite ideal para los encuentros furtivos y apasionados de la época. Patty lo sabia y seguramente ya conocía muy bien el terreno, porque me llevo con suma frialdad y tranquilidad por un camino que parecía haberlo recorrido muchas veces y me empezó a besar con pasión sin decirme nada, mientras yo iba descubriendo el paraíso jugueteando con sus grandes tetas y sus duros pezones excitados como toda ella y desesperado por abrirle la blusa que ella misma se abrió al tiempo que me decía que me la tire, yo obviamente nunca me había tirado a nadie y no entendía su idioma así que hasta allí llego ese fallido encuentro sexual. Yo me fui con una sonsación rara. Con el sabor de su aliento en mi boca. Un sabor a licor barato. Medio cojudo por haber estado a punto de tirar y dispuesto a no contarle a nadie, pero a nadie, que me había besuqueado a la chica mas fea de la escuela...

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